STBCN 2013 (Oriol Palau)

La semana anterior fui a recorrer una gran parte de la carrera para memorizar el trazado pues, el año pasado, me perdí por el Parque Natural y me tuvieron que ir a buscar en coche ya que estaba muy lejos de la meta y esta vez no quería que me pasara de nuevo.

Llegaba a esta carrera con una buena preparación física para afrontarla con plenas garantías de éxito, donde la palabra “éxito” en este caso, tiene el significado de “terminarla sin estar hecho polvo”.
Aún así, había algo que me preocupaba bastante y no era otra cosa que mis queridos gemelos. Desde que empecé a correr (dos años y 4 meses atrás) pero sobre todo desde que lo hago por montaña, he tenido un problema con mis gemelos: no hay carrera que no termine con rampas y contracturas que me dejan 5 días (calculadísimo) en el dique seco sin poder casi andar. Previamente a la carrera, hicimos una sesión de coaching con Enric para preparar la carrera y ver cómo podía afrontarla. Con la sesión concluí que debía adoptar una estrategia conservadora al principio para no desgastar los gemelos antes de tiempo y también me sirvió para ahuyentar las dudas de si podía terminarla o no debido a los gemelos.

Llega el día y llueve.
Y lo que es peor: lleva 2 días lloviendo sin parar.
La carrera se disputa en una zona montañosa donde deduzco acertadamente que habrá barro, charcos y piedras resbaladizas.

Llegamos con mi padre a Sitges y en la cola para recoger el chip, nos encontramos con Adam. Comentamos la situación y nos vamos hacia la línea de salida. El inicio de la carrera se retrasa 10 minutos debido al caos organizativo que se ha montado por la lluvia, cambios de última hora y cantidad de participantes.

A las 10:10 empieza la salida y recorremos los 2,5 primeros kilómetros por asfalto dejando Sitges a nuestras espaldas. Al entrar en el camino, nos ponemos todos los corredores uno detrás del otro en fila y seguimos subiendo por un torrente sin agua, pero húmedo. Primeras acumulaciones de gente, cosa que me permite relajar la musculatura y recuperar aliento puesto que desde que hemos empezado no hemos parado de subir. Seguimos subiendo poco a poco a ritmo aceptable hasta que nos encontramos con la primera de las tres subidas fuertes que habrá en toda la carrera. Subo andando ayudándome de las manos y una vez arriba, hago balance muscular: de momento todo bien. Seguimos hacia adelante llaneando y por pista, empezamos a bajar lo que habíamos subido anteriormente.
La bajada se hace larga, suficiente como para que la plantilla del pie derecho se me mueva hacia la punta del pie, se arrugue y me la clave constantemente en el talón. Después de parar 3 veces a ponérmela bien, decido quitármela y correr sin ella. Hasta el final de la carrera la llevaré fielmente en mis manos.
Llego al kilómetro 8, y me encuentro con una cola de espanto que me obliga a pararme y esperar pacientemente mi turno para afrontar la segunda gran subida. Esta vez, es más fuerte que la anterior, tanto, que tengo que agarrarme de las plantas y piedras que hay en el suelo para realizar pasos hacia delante.

Ya arriba, empiezo a notar desgaste en los gemelos y en el kilómetro 10, el derecho, me da el primer aviso en forma de pinchazo, y todavía me quedan 11. Maldigo todo lo que se mueve pero sigo adelante flexionando un poco más las rodillas para evitar desgastar los gemelos. A partir de aquí, llegan los cinco kilómetros más rápidos de toda la carrera, que reservándome un poco, realizo a un buen ritmo. Aunque sea bajada, el gemelo izquierdo también se une a la fiesta y los dos siguen dándome guerra.
Los kilómetros pasan y ya he llegado al kilómetro 15,5. Con todo el barro en el suelo y la lluvia que sigue cayendo impertinentemente, empieza la tercera y última subida: no es tan inclinada como la anterior pero sí quizá un poco más larga. Mientras subo, voy notando cómo los gemelos poco a poco se me van contracturando y pienso que en algún momento se me subirán y entonces sí que lo tendré crudo. Sigo andando rápidamente hacia arriba y en un momento dado, a pocos metros de llegar arriba de todo, decido parar a estirar un poco los músculos, puesto que ya están al límite de la contractura. Me paro hasta cuatro veces para estirar los gemelos mientras me van pasando otros corredores. En el kilómetro 18 empieza la bajada final y debido al cambio de posición del cuerpo, los gemelos intentan varias veces contracturarse, pero estoy atento y consigo evitarlo. Hago la bajada a un buen ritmo teniendo en cuenta en qué situación física estoy y entro en la ciudad de Sitges de nuevo.
No ha dejado de llover todavía y llueve con más fuerza que antes, pero las ganas de llegar hace que no me dé cuenta. Sigo bajando mientras voy adelantando algunos corredores y justo antes de llegar a la meta, me encuentro un escalera resbaladiza a sortear. Bajo corriendo uno a uno los escalones y aprieto para finalmente llegar a la meta con un tiempo de 2h 21min 46seg.

Hago un balance físico y veo que, a excepción de los gemelos que están al filo de la contractura, estoy muy bien, cosa la cual me satisface mucho.
Ahora toca preparar y entrenar los gemelos para lograr el objetivo de la temporada: la Kilian Classik!

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Un pensamiento en “STBCN 2013 (Oriol Palau)

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