Crónica Triatlón Manresa

La triatlón era el sábado 9 por la tarde y nuevamente no llegaba al 100% físicamente.
Como ya he explicado soy un poco pupas.
La verdad es que considero que tengo muy buena capacidad para aguantar el dolor puntual, por fuerte que sea. Jugando a fútbol: un pelotazo en la cara, un codazo, una torcedura o esguince, nunca había hecho que parara el partido y tuvieran que atenderme (en Oliver y Benji yo iba con Mark Lenders). Mi problema siempre ha sido después, soy un quejica de campeonato, me duele aquí, mi tira este músculo, me molesta este gesto.
Estoy muy pendiente de mi cuerpo, como si quisiera que estuviera a punto en cualquier momento. Mi cuerpo reclama atenciones de deportista profesional y yo como aficionado hago lo que puedo.

Como he empezado a explicar, llevaba recuperando una molestias en la rodilla derecha, martes, miércoles y jueves parado. El viernes salí a correr un poco para probar la rodilla y bien, sin molestia.

Sábado por la mañana, repasar que no me dejo nada, dos geles en el portadorsal, mezcla de agua y bebida energética, talco en los calcetines, las gafas de sol bien limpias, presión en las ruedas de la bici y una lista que repaso antes de salir de casa.
Sobre las doce me como un plato de pasta con un poco de pollo y a la una ya dirección a Manresa.
En Manresa me reuní con dos compañeros que también corrieron la triatlón.
La salida era a las 16:00 y una hora antes abrían los bóxers para dejar la bici.

Todo correcto, y fuimos a inspeccionar la salida al agua. Se nadaba en un lago artificial en el Parc de l’Agulla, donde la entrada al agua era un poco peligrosa si no entrabas con cuidado. Todo el borde era una pendiente que bajaba y al entrar al agua había mucho verdejo muy resbaladizo.
Nos dimos un chapuzón para probar el agua y para fuera a esperar la salida.
Eramos algo menos de 600 participantes y saliamos en 2 olas, federados masculinos primero y luego federadas femeninas, federados cadetes y no federados. Unos 400 en la primera ola y 200 en la segunda.

Charlando que si los del gorro blanco son los no federeados, que los veteranos eran los únicos que podían llevar neopreno, esto y lo otro. Empezaron a tirarse muchos al agua, “¿es la salida?” un par de segundos después se oyó el disparo de salida y ya no había duda.
Yo entre al agua acuclillado y apoyando las manos, no quería hacerme daño antes de empezar.
Una vez en el agua, unos pocos metros nadando a braza, con el barullo de gente que había se hacia imposible empezar a nadar a crol.
El agua estaba muy turbia y costaba ver los pies del que llevabas delante, así que me obligaba a levantar la cabeza más de lo que me gustaría para no recibir patadas. Fue entonces cuando me di cuenta que con la salida por sorpresa ¡no había apretado el botón correcto en el cronómetro! Ya me veis intentado confirmar si estaba el crono en marcha, con el agua turbia que no se veía nada, sin dejar de nadar. Finalmente lo puse en marcha a los 100m nadando.
La llegada a la primera boya, pelotón, un poco de nado a braza y repetir la petición de calma de algunos participantes. La verdad es, que una parte de mi le gusta nadar entre barullo, esquivando brazos, dando y recibiendo patadas sin intención, para buscar el mejor hueco. También porque no me gusta regalar ni un metro de esfuerzo y prefiero pasar nada a braza tocando la boya que por fuera nadando.
De la primera a la segunda boya ya se había relajado un poco el barullo y mi cabeza empezaba a tener tiempo libre para atormentarme, “¿que haces aquí? ; ¿total para volver al mismo punto?”, por suerte algún manotazo devolvía mi atención al agua.
En la segunda boya el barullo fue mucho menor y la pasé sin dificultad. La tercera boya estaba un poco en diagonal, pero el grueso del pelotón seguía en linea recta, lo que me daba la sensación de estarme desviando cuando en realidad cogí el camino más corto. En seguida estaba nadando sin molestias y fue entonces cuando mí cabeza se cebó conmigo: “¿Para qué corres, si es una sprint que ya sabes que la puedes acabar? ¿Para ir más rápido? ¿Entonces es porque quieres competir? ¿Realmente me gusta esto de las triatlones? Pues te acabas de comprar una bici y ahora no puedes dejarlo”. Ahora me río mientras lo escribo, pero esos 150m se me hicieron eternos.
Al llegar a la tercera boya, era el último giro y mi cabeza sólo tenia en mente la salida.
Salí un poco mareado, camine unos metros y en seguida puede trotar para dirigirme al box.
Natación: 14:36
 

La transición era larguísima, casi 300m, con lo que el tiempo perdido fue más que en Blanes a pesar de ser más rápido.
Llegué al trote y me puse los calcetines sin secarme nada los pies , para eso pongo talco dentro. El único inconveniente, es que esta vez decidí coger los calcetines compresivos hasta la rodilla, con lo que tuve que sacarme el chip y volvérmelo a poner.
T1: 3:10

En esta triatlón tenía especial ganas de hacerlo bien en el sector en bici, así que desde el principio intenté buscar gente para formar grupo.
Los primeros 2 km me los pasé dando rueda para ver si alguno me seguía y formar grupillo. Pasé una chica y pensé que si me había sacado los 5 minutos de diferencia entre su ola y la mía debía ser buena, la animé a que me siguiera con la esperanza de que se animara y empezar a hacer grupo.
Antes de llegar a Santpedor, sobre el km 3, me pasa un grupo de 4 chicas, la última de ellas la que hacia un rato se había enganchado a mi rueda. Me da las gracias y me pongo detrás de ellas. En seguida se formó un grupo mixto de unos 9 corredores rodando a un buen ritmo. La verdad es que me fue muy bien, llevaba el ritmo justo para aguantar detrás suyo, incluso me permitía soltar pedales.
Sobre el km 9 empezaba a perder ritmo para seguirles y entonces llegamos a un polígono industrial donde se daba una vuelta para volver por donde habíamos venido. En la vuelta por el polígono había dos rampas que me rompieron y perdí definitivamente el grupo, me esperaban 10 km prácticamente sólo.
Durante la vuelta intenté coger alguna rueda, ya que un falso llano en subida con un poco de viento de cara se hacia más duro. No había manera, cuando me pasaban iban más rápido y no los podía seguir. En una ocasión que estuve pendiente de los que venían, pude acelerar antes de que estuvieran a mi altura para poder seguirles y les seguí apenas un kilómetro.
De nuevo me olvidé del cronometro y lo paré unos 100m entrada la transición.
Ciclismo: 36:53  menos unos 30 sg

De nuevo una transición larguísima, más de 300m en total de transición.
T2: 2:04 sumarle unos 30sg.

Después de habérmelo pasado bien en la bici tocaba la recta final, la carrera a pie.
El recorrido a pie era un circuito alrededor del lago artificial de dos vueltas, cosa que recordé cuando estaba a punto de acabar la primera vuelta y ya me pensaba que era meta. También tenía una cortísima subida por un terraplén más propio de una carrera de trail, para subirlo utilizé técnica de trail transmitiendo la fuerza de mis brazos sobre las rodillas para subirlo muy rápido.
El miedo a una recaída del dolor en la rodilla era lo que me preocupaba antes del inicio de la prueba, pero cada prueba te pone obstáculos diferentes, tenía flato. Lo cierto es que el flato me acompañó toda la carrera, me apareció cuando estuve haciendo el indio para  activar el crono sin dejar de nadar y estuvo ahí toda la carrera, pero apartado y controlado por mi mente.
Suelo correr a ritmo de 5min/km sin problemas para acabar llegando por debajo de 4:30, siempre en progresión de menos a más. En esta ocasión, con el falto, centrándome en la respiración para no empeorarlo, no pude mantener ese ritmo. La progresión fue de más a menos 5:02 , 5:16 , 5:23 , 5:30 y 4:47.

Como siempre encontré las fuerzas suficientes para subir el ritmo en la recta final, primero cuando ya afrontaba los últimos 800m, vi a Joël uno de los compañeros que empezaba la segunda vuelta, lo que me animo a apretar el ritmo y sobre todo los últimos 400m en los que me voy marcando adelantar al que llevo delante, luego al siguiente y así hasta llegar a meta.
correr: 25:08

Si no me hubiera venido a visitar el flato, podría haber bajado del 1:20 , pero eso es el cuento de la lechera y me tendré que esperar a la siguiente para poder demostrármelo. Seguramente será la “Vila de Barcelona” el 22 de Julio.
Tiempo final:

Las rutas en garmin connect.

 

Share

3 pensamientos en “Crónica Triatlón Manresa

  1. Pingback: Crónica Barcelona Wild Wolf Triathlon | Reto Coaching

  2. Pingback: Resumen 1ª temporada (parte 2/3). Valoración de las competiciones. | Reto Coaching

Deja un comentario