La Portals 2014

La rutina de cada competición: una cena cargada de carbohidratos, ir a dormir, temprano para levantarse temprano, desayunar, salir de casa aun de noche compartiendo las calles con los que vuelven de fiesta con unas cuantas copas encima, recoger dorsal y esperar a que den la salida.

8:30 Collbató, empezamos La Portals.
48km 1950mD+
Portals2014dades

Algo que hace más especial las pruebas es poderla compartir con alguien desde el principio, será que soy más de jugar en equipo.
Esta vez acompañado de Oriol Palau.
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Con la calma, muchos kilómetros por delante y una distancia desconocida por los dos.
En los llanos trotábamos y en las subidas caminábamos.
En nada estábamos en el segundo avituallamiento, casi al final de la primera subida larga. “El tiempo pasa volando cuando te lo pasas bien” pues para sorpresa nuestra ya llevábamos 1h45 y las piernas perfectas.
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El recorrido nos llevaba por unos senderos encantadores a la sombra de la montaña de Montserrat.
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Nuestro ritmo era suave pero constante y camino del tercer avituallamiento (Km22) ya empezábamos a pasar gente que había salido muy alegre.
Ya por recorrido de pista, nuestro trote era ligero.

Mi primera “crisis” vino después del tercer avituallamiento.
Los avituallamientos era muy caseros, galletas, chocolate, coca, sándwich de nocilla, bocadillo butiffara, frutos secos,… Como estaba mentalizado que íbamos a ritmo suave y tenía todo tan buena pinta, comí de más.
Me sentía pesado, me faltaba agua para digerirlo todo y el sol apretaba. Me quité la camiseta un rato, pero creo que fue peor. Poco a poco me recuperé y ya estábamos pasando el kilómetro 30.
Oriol estallaba de alegría, superaba la distancia más larga que había recorrido de una sola tirada.
Junto con la imagen de Montserrat, hacía que nuestra alegría no permitiera a nuestras piernas quejarse.
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No parábamos de ir pasando a otros participantes.
La táctica de ir de menos a más te permite dosificar mejor las energías y luego cada participante que adelantas es un extra de motivación.
Siempre con el respeto que supone la montaña, cuando pasábamos a alguien que se le veía muy cansado le ofrecíamos nuestra ayuda si necesitaba algo.

Con las piernas ya doloridas de las más de 5 horas acumuladas, lo mejor aun faltaba por venir, 500m de ascenso en solo 3,5km.
Tramos para subir a cuatro patas, el sol de medio día que también quería acompañarnos y el cuerpo empezaba a entrar en “fallo multiple”. Quería comer y beber, pero el estómago estaba hinchado y no era capaz de reponer lo que gastaba.
Si el cansancio hubiera aumentado un poco más, solo podríamos haber parado, comer, beber y esperar a que el cuerpo recuperara sus depósitos.
Pero no hizo falta.
Dos hitos más durante el recorrido nos motivaron.
Oriol superaba la mayor distancia recorrida 40km en un día, y yo los 42,2 km de una maratón (en dureza hacía tiempo que lo había superado).
Una vez arriba “solo” quedaban un par de repechitos y dos buenas bajadas.
Con el cansancio, el cuerpo iba en piloto automático esperando cruzar la linea de meta y que acabara la tortura.
No se si será muy sano para el cuerpo, pero la alegría al cruzar la linea de meta, después de 6h45 y 48km de montaña, aun me dura.
Portals_arribada

Esto no se acaba aquí, queremos más.
Citando a Oriol: #RoadToUltra

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