Mi iniciacicón al barefoot. Semana 2. Historia y evolución.

El martes salí a correr con zapatillas amortiguadas tratando de aterrizar con el antepié.
Las Fivfingers solo pude calzármelas el viernes y no caminé mucho con ellas, pero durante toda la semana he hecho ejercicios de propiocepción, tanto para reforzar estabilizadores como para notar los movimientos de toda la estructura de mi pie.
He notado agujetas en la planta del pie, que me hizo dudar que fuera fascitis plantar, y mis dedos de los pies han ganado mucha movilidad.

Después de captar sensaciones de forma natural, esta semana ya busqué algo de información para entender un poco más el barefoot.

Como ya expliqué en la semana 0, el detonante de que probara el barefoot es el libro “Nacidos para correr,” fue el pegamento a todas esas dudas que tenía en mi cabeza.
En mi opinión, está claro que hay parte de moda y marketing como en todo, y las marcas quieren beneficiarse de esta tendencia, por lo que mantengo alerta mi pensamiento crítico para poner en duda incluso lo que quiero oír.

Algunas de mis reflexiones de historia y evolución:
– El hombre lleva en la tierra 2,5 millones de años.
– El Homo sapiens, la especie que ganó la selección natural gracias a la capacidad de correr según los estudios David Carrier, tiene unos 600.000 años de antigüedad.
– Si le otorgamos la invención del calzado a los Egipcios, el hombre lleva calzado 5.000 años.
– Las carreteras romanas eran de piedra, bastante más duro que el asfalto actual.
– Las zapatillas deportivas no tienen ni 100 años ( Onitsuka -Actualmente Asics- fundada en 1949). Nike inventora de la amortiguación en el talo, base de las zapatillas de running modernas, fue fundada en 1972.
– La medicina moderna, sobre todo la occidental, demuestra su sabiduría intentando corregir todo lo que no se ajusta a la media, ya sea con operaciones, medicamentos o prótesis. Recién ahora la medicina moderna empieza a aceptar lo de “somos lo que comemos”, pero sigue medicando acompañando de consejos alimenticios. Alguien que da remedios sin química siempre es puesto en duda de buen principio.
– Las marcas de calzado tienen grandes plantillas de ingenieros químicos, especializados en materiales, con directores de marketing enseñando cómo una bola de acero rebota sobre una capa de porexpan que no se rompe. Sin traumatólogos ni biomecánicos que expliquen qué mejora va a aportar eso a la persona que utilizará las zapatillas.
– No he visto ningún profesional patrocinado por una gran marca corriendo con unas Boost, Kayano, Vomero, o otras zapatillas hiperamortiguadas.
– Más amortiguación se transforma en más inestabilidad, con lo que cuesta más mantener la pisada recta, para eso están las tecnologías de corrección de pisada. La pronación y supinación es un concepto moderno.
– El pie tiene 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 músculos, ligamentos y tendones (cito la wikipedia).

Mi opinión, por mi pensamiento crítico y mi experiencia propia.
2,5 millones de años de humanidad, 600.000 de nuestra especie, poco más de 5.000 calzados y parece que es imprescindible correr con una tecnología que no tiene ni 50 años tratando de corregir y mejorar la evolución humana. No estoy en contra de la evolución, pero en este caso ni siquiera están de acuerdo las distintas marcas, ni hay un estudio médico que defienda alguna de esas tecnologías.
El pie humano, como tantas cosas de la naturaleza, es una obra de ingeniería fascinante. Con cantidad de huesos, tendones y músculos que le permiten soportar, equilibrar y desplazar todo nuestro cuerpo. Pero el calzado moderno se ha centrado en tratar todo el pie como un bloque, solo teniendo un poco en cuenta el tobillo.
Pocos son los podólogos que hablen de reeducación funcional, lo habitual es analizar qué llega y cómo ha de ser la plantilla y la zapatilla que ese pie necesita.
Yo tenía una limitación en la flexión del dedo gordo del pie derecho y a mi pregunta de como podía recuperarla, la respuesta fue que no podía hacer nada y que con los años empeoraría. Poco más de dos semanas de fivefingers, casi no se distingue la limitación del dedo (9 meses desde la prueba y casi lo mismo que utilizo calzado natural como zapato informal).
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Yo he buscado y probado zapatillas que corrigieran mis sobrecargas, mis resultados van en la linea de quitar tecnología de mis pies.
Unas Asics GT2160 origen de todo, antes ni sabía donde estaba la cintilla iliotibial ni qué era una fascitis plantar.
Unas nike Flyknit calificadas como “voladoras”, poca amortiguación basada en cámaras de aire, sin retornos milagrosos de la energía, sin corrección de ningún tipo, con 10mm de droop y, aunque no son natural, los dedos de los pies se pueden mover gracias al tejido de hilo muy adaptativo y flexible. 0 problemas
Unas Nike Vomero y Adidas Glide, con plantillas, la cintilla se ha quejado menos y he descubierto la periostitis.

Con esto no pretendo generar una opinión, pero si me gustaría que te plantearas cuales son tus sensaciones y qué te funciona mejor o por qué eliges una u otra opción.

 

 

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