Mi opinión sobre la falsa alarma de la muerte súbita entre deportistas

Después de que la semana pasada  estuviera en boca de todos el hecho de que murieran tres personas por muerte súbita practicando deporte, y todo el mundo se permitiera hablar y opinar al respecto, a mi también me gustaría dar mi opinión.
Sin dar el nombre del programa, ni la cadena, porque no voy a ser yo quien les de más audiencia, dos días seguidos estuvieron en la tertulia hablando del tema.
El primer día invitaron al señor Josef Ajram, un deportista de “marketing”, que ni corto ni perezoso tachó a muchos de estos deportistas, de que como está de moda, participan en pruebas de larga resistencia solo para poder publicarlo en el Facebook (él ahora ya no tiene, solo lo publica en twitter e Instagram) y que se gastan 3.000€ en una bici y que no son capaces de gastarse 100 o 200€ en una prueba de esfuerzo. Palabras de una persona que gana dinero con la franquicia Where is The Limit y lleva el deporte al limite, no como profesional, sino para ganar dinero de la publicidad de los retos individuales a los que se enfrenta. Sería bueno recordar que esta persona acabó en un hospital, con cierta gravedad, intentando uno de sus retos deportivos y atendido también por excederse en el IronMan de Lanzarote. También como suele pasar a aquellos que hablan sin saber, de los tres muertos esa semana, dos de ellos es público que estaban controladísimos, y el tercero sencillamente la familia no se ha pronunciado. El muerto en la media maratón de Sant Cugat, la propia familia escribió al programa para explicar que entre otras muchas pruebas, se había hecho una prueba de esfuerzo con ecógrafo, que precisamente es la que la mayoría de cardiólogos consideran que más patologías descarta. El segundo muerto en la Challenge, resultó ser un deportista británico que participaba en un estudio universitario para evaluar las respuestas del cuerpo ante distintas pruebas deportivas de fondo, por lo que el nivel de control estaba muy por encima de la media de la mayoría de deportistas.
En el segundo programa eran cinco tertulianos, entre ellos un cardiólogo. Me gustaría destacar que dos de ellos tenían claros signos de sobrepeso y uno de ellos antes de empezar la tertulia reconoció no ser el más indicado para hablar del tema, pues no practicaba ningún deporte, “pero da igual si el objetivo del programa es la audiencia”. Me hizo mucha gracia que el cardiólogo; que ha escrito un libro sobre la muerte súbita, reconoce ni corto ni perezoso que no tienen ni idea de las causas concretas de la muerte súbita, que es una suma de factores que en un momento se dan en un individuo y hace que el corazón se pare. También sacaron a relucir que solo en Catalunya mueren más de 3.000 persona al año por muerte súbita, lo que son aproximadamente unas 60 a la semana, pero estaban ahí para tratar de yonkis del deporte y criminalizar a los deportistas de fondo y ultrafondo porque habían muerto 3 en una semana, 4 en dos semanas, menos de un 4% del total. Me hizo mucha gracia cuando al hacerle referencia a la respuesta del familiar del muerto en Sant Cugat, que se había hecho muchas pruebas, su respuesta es que ninguna prueba garantiza el 100%. Y sin vergüenza alguna, explica que muchos son patologías genéticas por las que, con deporte o no, podrían sufrir una muerte súbita. ¿Entonces de que iba la tertulia? ¿De tratar de suicidas a los deportistas? O sencillamente daba igual si les daba más audiencia.

Personalmente me he hecho una prueba de esfuerzo con gases, para conocer mis niveles cardíacos y conocer la opinión de un médico respecto a los resultados. Mientras me explicaban las pruebas, una de las gráficas representaba el nivel eléctrico de mi corazón y mostraba un aumento constante con el aumento de pulsaciones sin ninguna alteración. Según él, eso demostraba que mi corazón funcionaba perfectamente y que no era necesario hacer ninguna prueba extra. Esta gráfica cuando da resultados no constantes es indicio de que algo no está del todo sincronizado y es necesario hacer más pruebas.

Cual fue mi sorpresa al hablarlo con alguien muy cercano a mi, que en su trabajo ha tenido relación con una unidad de cardiología que se dedica al control deportivo y que han tratado deportistas de élite. Pues dicho por el cardiologo, todas esas pruebas son muy útiles, pero no descartan la muerte súbita.
Yo este año he participado en una de esas pruebas de ultra resistencia, un IronMan, siendo muy consciente de lo que tenía por delante y que me ha costado más de 6 meses entrenando de 6 a 11 horas semana. Mis resultados son que mi corazón desciende de las 50 pls/min en reposo, que el pasado domingo salí a dar un paseo en bici y mis pulsaciones rondaban las 90 pls/min. Pulsaciones que para una persona sedentaria viendo la tele probablemente serían superiores a las mías paseando en bici a 12 kmh, pero esto no es noticia y solo da audiencia cuando se habla de la obesidad infantil.

Todo lo que he escrito es mi opinión, se que hay gente que lo comparte y los habrá que no. Respeto a todos por igual, lo que me gustaría es que ni se tratara a los deportistas de ultra fondo como suicidas, ni se utilizaran las muertes para ganar audiencia.
Esta reflexión la he escrito una semana después para evitar decir alguna burrada en caliente y se perdiera el mensaje por culpa de las formas.

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