Prueba de esfuerzo. El Dr. Ros responde nuestras dudas.

Como muchas otras cosas, una prueba de esfuerzo era para profesionales y para casos muy concretos.
Actualmente está al alcance de todos hacerse una prueba de esfuerzo. Los que no se la han hecho, tienen dudas de para qué o en qué casos vale la pena hacérsela, y los que si, buscan sacarle el máximo partido a los datos obtenidos.

Algunas de estas dudas las resuelve a continuación el Doctor Mario Ros, del ICATME (Instituto Catalán de Traumatología y Medicina del Deporte), especialista en medicina del deporte y análisis clínicos.

Dentro de la práctica diaria de la medicina deportiva, una de las herramientas de trabajo más importantes que disponemos son las pruebas de esfuerzo o ergometrías.

¿Cuándo sería recomendable hacerse una prueba de esfuerzo?
¿Y cada cuánto repetirla?
Actualmente, en líneas generales, la recomendación es exigirla a cualquier persona de más de 18 años que realice ejercicio físico. Entre los 14 y los 17 años, si se realiza deporte de competición, como mínimo una ergometría submáxima y por debajo de ésta edad puede existir una indicación médica para realizarla. Respecto a la periodicidad también estará en función de la edad y de las características individuales a nivel médico y deportivo de cada persona, pero puede fluctuar entre la prueba de esfuerzo anual hasta una prueba cada 2, 3 o 5 años.

¿Qué hay que tener en cuenta antes de hacerse una prueba de esfuerzo?
Antes de hacer una prueba de esfuerzo, desde el punto de vista médico, es muy importante realizar una buena anamnesis, en la que indagaremos en los antecedentes personales y familiares del deportista, en su historial y práctica deportiva habitual, historial de lesiones, objetivos, etc…. También realizaremos una exploración física, un electrocardiograma en reposo, una espirometría y mediciones antropométricas. Al mismo tiempo habrá que decidir el tipo de prueba de esfuerzo y el protocolo más adecuado para el deportista o paciente.

¿Qué información obtenemos de una prueba de esfuerzo con gases?
Una prueba de esfuerzo con gases o ergoespirometría máxima  es sin duda la prueba más completa. Nos permite evaluar de forma directa la adaptación del organismo a nivel cardiocirculatorio, respiratorio y metabólico ante un esfuerzo físico máximo. Permite a la vez una valoración de la capacidad funcional del individuo, con aplicación para el entrenamiento y el rendimiento.

¿Qué patologías descarta una prueba de esfuerzo con gases?
Más que descartar, son las patologías que podemos detectar o sospechar mediante éste tipo de prueba. Pueden ser de índole respiratorio (asma inducido por el ejercicio) o de índole cardiovascular (arritmias, sospecha de cardiopatía isquémica, hipertensión, claudicación…etc)

¿En qué casos es conveniente realizar alguna otra prueba?
Bajo criterio médico, y ante eventuales hallazgos ya sea durante la anamnesis, exploración física, o la misma prueba de esfuerzo puede estar indicado ampliar el estudio con pruebas complementarias , ya sean analíticas sanguíneas, estudios de ámbito cardiológico (Ecocardiograma, TAC, RMN, SPECT miocárdico…) o incluso a nivel de aparato locomotor (ecografías, RX, RMN, estudio de la pisada….)

Una vez nos hemos hecho la prueba de esfuerzo:

¿Qué datos nos indican nuestro estado de salud?
Todos los datos que se recogen durante el reconocimiento médico son importantes y referentes al estado de salud del individuo. A más a más la prueba de esfuerzo nos dará una valoración funcional de la adaptación del organismo al ejercicio y de la capacidad de esfuerzo del individuo. Tendremos valores de potencia aeróbica máxima (V02max), de máxima capacidad de trabajo, máxima capacidad de resistencia aeróbica (umbral anaeróbico), así como valores de eficiencia ventilatoria, adaptación ventilatoria al esfuerzo, frecuencia cardíaca máxima,…

¿Cuáles serian los valores recomendados para cada uno de ellos?
Va a depender de muchos factores, tipo de deporte, edad, sexo, entrenamiento,…

¿Varían los valores recomendados en función del deporte y distancia que practicamos?
Así es, los valores observados difieren en función del tipo de deporte, y por ejemplo en un deporte como el atletismo difieren también en función de la distancia que se practique.

La prueba se puede hacer sobre bici o corriendo.
¿Para un tri/du atleta son importantes las dos pruebas?
Se haga en bici o sobre tapiz rodante el objetivo de la prueba es el mismo, y en el caso de du/tri atletas son deportistas que suelen dominar ambas disciplinas y probablemente van a dar el máximo en ambas. De todas formas seguramente el deportista se sienta más cómodo en una disciplina que en la otra.

¿Qué datos son diferentes en las dos pruebas?
Observamos que en el tapiz rodante, al ser un ejercicio más dinámico, en el que movilizamos más grupos musculares, se obtienen unos V02max más altos, aproximadamente un 5%, así como frecuencias cardíacas más altas. La desventaja del tapiz es que dificulta la medición de la presión arterial y existe cierta inestabilidad del registro del electrocardiograma respecto al que se obtiene en el cicloergómetro.

La sabiduría popular, leyenda urbana o la mucha información que hay en internet, relacionan directamente el VO2 max con el ritmo al que podemos correr (con las tres pruebas que comparamos no se cumple).
¿Qué hay de cierto en esto o qué otros datos hay que tener en cuenta?

Obviamente un V02max o potencia aeróbica máxima alta favorece el poder obtener un mayor rendimiento en una disciplina deportiva de tipo aeróbico. Pero eso no te asegura rendir más que otro que tenga un valor inferior. En la práctica, es el rendimiento que se obtiene de ésta potencia aeróbica máxima el que marca las diferencias. Y un buen dato que nos marca esto es el umbral anaeróbico o máxima capacidad de resistencia aeróbica.

¿Qué margen de mejora hay sobre el VO2 max?
Hay un margen pequeño de mejora, de aproximadamente un 30% con entrenamiento, es sin duda  una capacidad con un componente genético muy importante.

¿Qué se puede hacer para mejorar el VO2 max?
Entrenamiento, con el objetivo de obtener el máximo rendimiento a las capacidades que uno tiene.

El peso es un dato del que depende directamente el VO2 max.
¿Bajar de peso cómo nos puede afectar/ayudar?
Un porcentaje graso por encima de los niveles aconsejables nos puede disminuir directamente nuestra potencia aeróbica máxima, afectándonos directamente el rendimiento.

Parece que hablar de una prueba de esfuerzo sea solo para obtener el VO2 max,
¿Qué otros datos podemos obtener? ¿Y cómo podemos mejorarlos?
Obtenemos muchos datos a nivel ventilatorio (ventilación máxima, adaptación ventilatoria al esfuerzo, eficiencia ventilatoria, consumo de oxígeno, intercambio de gases…), a nivel cardiovascular (frecuencia cardíaca máxima, progresión de la frecuencia cardíaca, electrocardiograma de esfuerzo, presión arterial…); datos que nos permiten luego detectar zonas metabólicamente diferenciadas, que generan una respuesta adaptativa del organismo en función de la intensidad del esfuerzo en cada momento.

¿Cómo nos permite adecuar nuestro entrenamiento una prueba de esfuerzo?
Estas respuesta adaptativa del organismo al esfuerzo que se obtiene en la prueba de esfuerzo, varía en función de la intensidad del mismo, siendo diferente para cada deportista y muy dependiente del grado de entrenamiento, entre otras variables. La prueba de esfuerzo nos permite detectar éstas zonas diferenciadas o umbrales y ajustar el entrenamiento en función de los mismos.

Como médico deportivo,
¿Qué puede hacer un deportista amateur para bajar sus pulsaciones de trabajo?
No tiene que ser el objetivo de un deportista. El sistema nervioso autónomo es el que regula la frecuencia cardíaca, y si bien la respuesta natural ante el ejercicio físico de tipo aeróbico es a que ésta vaya disminuyendo con el tiempo, tanto en reposo como en esfuerzo, esto no se traduce en un mayor rendimiento, así que no es un dato a tener en cuenta como objetivo. Incluso está muy influenciado por la genética, con lo que nos podemos encontrar con un deportista que dedicando muchas menos horas al ejercicio físico tenga una frecuencia cardíaca menor que la que tenga otro dedicando más horas. Lo más importante es que el trazado electrocardiográfico no presente alteraciones, independientemente del número de pulsaciones.

 

A continuación se muestras 3 pruebas de esfuerzo de perfiles parecidos y resultados parecidos.
Los datos mostrados son parciales, no es la prueba de esfuerzo completa.
Estudiándolos un poco con detenimiento se puede ver como los datos genéricos, de las zonas de entreno, las pulsaciones máximas, ritmo según VO2máx y otros son meras aproximaciones.

Paciente A
36 años
El de más edad tiene mayores pulsaciones máximas.
Con un Vo2max claramente inferior al paciente B su velocidad de umbral es superior.
Paciente A datos

Paciente A cardio

Paciente A valoracion

Paciente B
32 años.
Su velocidad de umbral no se corresponde con el teórico según su Vo2max
Paciente B datos

Paciente B cardio

Paciente B valoracion

Paciente C
34 años
Sería difícil deducir sus umbrales con un test de conconi sin gases.
Paciente C datos

Paciente C cardio

Paciente C valoracion

Paciente C grafica vo2

Share

Un pensamiento en “Prueba de esfuerzo. El Dr. Ros responde nuestras dudas.

Deja un comentario