Travesía illas Medas

Prueba: Travesía a las illas Medas.
Distancia: 3000m en mar abierto.
Día y hora: 2 de Diciembre a las 10:00.
Organización: Neda el Mon.
Lugar: L’Estartit, Girona.
Los beneficios son destinados a la Marató de TV3.

Esta es la primera prueba, no competición, de mi preparación para la Half Challenge.
Digo no competición porque todas las pruebas que organiza Neda el Mon son no competitivas, son retos personales en los que todos pueden ganar.
La he afrontado con más nervios de lo que me esperaba. Tal vez por la emoción de ser la primera y no estar seguro de mi forma, tal vez porque hacía mucho frío y tenia mis dudas o simplemente, que me podían las ganas de enfrentarme a otro reto.

El sábado por la tarde fue el Breafing de la prueba y nos explicaron el estado de la mar y las previsiones para el domingo.
Los recorrido planificados eran dos, uno que daba la vuelta a la isla de 4700m, y otro que llegaba a la punta y volvía de 3000m, este último es en el que estaba inscrito.
Ese mismo sábado la organización probó y comprobó en primera persona el estado de la mar y las dificultades que nos podríamos encontrar el domingo. Después de la prueba descartaron la posibilidad de dar la vuelta a la isla, el mar por la cara norte estaba muy picado y no era posible garantizar la seguridad.
La previsión para el domingo era de vientos de fuerza 3 y rachas de fuerza 4, con temperatura ambiente de 3ºC y el agua a 15ºC, olas de 0,5-1 metro.
El recorrido alternativo era el mismo para todos, 3500m que consistían en llegar a la Meda  Gran y hacer la cara sur protegidos del viento y volver a la playa de L’Estartit.
Con esta información me fui a cenar algo más nervioso de lo que esperaba. Una travesía a las Illas Medas el 2 de diciembre no era como para esperar sol y mar calmado, pero hasta ese momento no fui plenamente consciente de lo que significaba.
¿Qué seria de un reto sin unas cuantas variables que no estén bajo tu control? Cuanto más tengas que adaptarte más aprendes.

El domingo por la mañana sonaba el despertador a las 7:50, suficiente para ir a desayunar tranquilamente a las 8:00 y bajar a ponerme el neopreno en la habitación. Sí, salía del hotel a las 9:00 con el neopreno puesto; a 5ºC de temperatura ambiente no me apetecía ponerme el neopreno en la calle y la verdad es que no me sentí incómodo con él puesto.

El hotel estaba a 300m del punto de salida, así que en un momento estábamos allí. Lo primero que hice fue ir hasta el espigón para ver el estado del mar y la impresión no fue muy buena, las olas estaban por encima de la previsión de 1m. Al volver al punto de salida me fijé que estaban volviendo dos zódiacs con las boyas que tenían que marcar el camino, con lo que ya me esperaba un cambio de recorrido.
A las 9:45 la organización nos explicaba que habían vuelto a modificar el recorrido, ya que el club náutico que se suponía que nos asistiría con zodiacs, no daba su aprobación.

El nuevo recorrido empezaba igual, se salía del espigón y se giraba en dirección a las Medas, pero solo hacíamos unos 400m para girar y seguir en mar abierto en paralelo a la línea de costa, un punto de giro y volver a la playa dentro del espigón, en total 3100m. El consuelo que nos quedaba a los participantes es que al menos el recorrido sería en mar abierto, pero nos quedábamos sin llegar a las Medas. Con el cambio de recorrido la salida se retrasó a las 10:15 y se mantenían tres olas de salida separadas por 10 minutos.

Garmin a la cabeza, cinta de seguridad al cuello, gafas que también me ayudan a fijar el reloj y encima el gorro para cubrirlo todo. Con los últimos preparativos listos pisé la arena helada y me preparé para salir.

No hice calentamiento, ni siquiera toqué el agua para no darle a mi cabeza argumentos que me pudieran poner más nervioso o crearan malos pensamientos.
Cuenta atrás gritada por todos para animar aun más el ambiente y al agua. ¡Dios, que fría estaba el agua! Hice bien en no probarlo antes, sino igual ni salgo.
En los primeros 200m el frío en la cara era tan intenso que pensaba que no podría acabar la prueba y que me acabarían sacando del agua. La verdad es que el cuerpo se adapta a todo y muchas limitaciones se las ponemos nosotros, a los 400m giraba en la primera boya y ya me había acostumbrado a la sensación de frío.

Pasada esta primera boya, girábamos dirección a las Medas y salíamos a mar abierto. La siguiente boya era imposible verla, así que tocaba seguir a los que iban delante, que tampoco era fácil verlos. La segunda boya la pasé en mis 800m, digo “mis” porque el recorrido teórico era de 700m, y yo le añadí unos cuantos metros más.
Al girar en la segunda boya nos poníamos a favor de las olas y se notaba la altura de éstas, sobre todo si levantabas la cabeza justo cuando estabas en la cresta. La verdad que estas condiciones de mar hicieron que me lo pasara bien, mi concentración se centró en aprovechar las olas. Espalda recta, abdominales prietos, pies juntos y estirados, brazas pausadas y estirando bien el brazo, todo esto para ofrecer la menor resistencia y dejar que las olas me llevaran. Funcionó bastante bien, pues en ese tramo adelanté a bastante gente. Lo cierto es que las olas eran tales que, no se veía la boya, ni la lancha de avituallamiento al lado de la boya, ni siquiera lo veía una lancha de apoyo que estaba a mitad de recorrido. De hecho, la lacha de apoyo estaba más perdida que nosotros, en un punto nos mandó girar 90º y tuvo que ser un nadador quien le indicara que la boya estaba de frente. En mi caso no me hizo perder mucho, pues no necesito a nadie para hacer metros de más, ya hago las eses yo solo. Aprovechando las olas y con la lancha despistando a los de cabeza, llegué a la tercera boya con el grupo, 2000m en 36 minutos. En este punto estaba la lancha de avituallamiento, separada unos 50m de la boya, por un momento pensé en ir a beber un poco, me dio pereza hacer metros de más y giré en la boya dirección a la llegada.
Aquí empezaron mis problemas, en la tercera boya se daba la vuelta y esas olas amigas, con las que había estado surfeando, se transformaron en las jodidas olas de cara que no te dejan avanzar. Estuve un rato tratando de aumentar la frecuencia de brazada para avanzar más, pero eso cansa mucho y no aguanté más de 400m, así que puse en marcha el plan B. Desde el giro en la boya, todos esos nadadores que había pasado, me estaban pasando y ellos eran mi plan B. Lo que en bici sería ir a rueda, ¿en natación sería ir a pies?, pues eso me ponía a rebufo del que me pasaba y dejaba que fuera él el que rompiera la corriente, con lo que yo pude volver a mis brazadas largas y tranquilas. Estoy convencido que a rebufo, con corriente de cara, se ganan más de 10 segundos cada 100m. Suerte que en las IronMan solo está prohibido el drafting en bici.
Nota mental: sabiendo evitar los golpes, nadar en grupo permite nadar más rápido.
Al final 3680m, este es un nuevo record para mi, 580m más de los teóricos


Al salir, directo al avituallamiento, ni aquarius, ni cocacola, caldo calentito, me tomé 3 vasitos intentando entrar en calor. Lo que peor llevaba eran los pies, los dedos contracturados y los talones me dolían a cada paso, lo cierto es que un poco moraditos si estaban. Con una ducha caliente todo volvió a la normalidad.
La verdad, un gran experiencia, un muy buen ambiente dentro y fuera del agua. Muy contento con la organización, muy cercanos y muy claros con toda la información, sin duda volveré a repetir con ellos.

Para los que os gustan los datos os dejo el link en garmin connect.
http://connect.garmin.com/activity/249007022

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